Hacia tanto que no veía tanto talento para hacer y la verdad que no bromeo porque para poder obtener este resultado realmente hay que tener mucho talento e imaginación.

Recuerdo que cuando era pequeño solía intentar copiar los Varitech de Robotech con un exito que para mi era absolutamente perfecto (aunque para la mayoría de los que veian estas cosas mucha forma no tenían), también recuerdo que no existían los Lego (o al menos no los recuerdo y cuidado no soy tan viejo tengo apenas 24 años :p jeje) y simplemente eran “Bloques para Armar” o “Los Cilindritos” (nombre tan creativo que tenían y se debía a que la forma que poseían eran cilindros en lugar de bloques, muy creativo, no?)

Nunca intente copiar un personaje de videojuego o algo por estilo ya que cuando los conocí ya era “bastante mayor” como para estar jugando con esos bloques para armar :p (si mal no recuerdo alla por el año ‘92 conocí a Mario, mi super héroe favorito) y además tenía otros intereses ya que por esa época también tenía mi primer PC, una bella 286 que nunca voy a olvidar y que aún conservo para las generaciones futuras.

Ver esto me hizo recordar mi infancia y notar que el tiempo ya paso (y bastante), uno crece, las cosas cambian, uno cambia, pero lo que nunca cambia es ese “Niño Interior” que todos tenemos y que permanece inmutable ante el tiempo, es él quien nos conserva capaces de disfrutar de todos los placeres que nos brinda la vida y de hacernos olvidar por momentos que “ya somos mayores” y que debemos comportarnos como tal.

Solo tenía pensado poner las fotos pero me salieron estas palabras desde muy dentro de mí y es por ello que decidí compartirlas con ustedes.

Ahora si los dejo con las imagenes que de seguro están esperando:

Fuente: PixFans